👩⚕️ ANSIEDAD Y ASMA: una confusión cada vez más frecuente en la infancia
Todos vivimos expuestos al estrés, y los niños y adolescentes no son la excepción. En los últimos años, hemos visto un aumento significativo de los trastornos de ansiedad en la población pediátrica, muchos de ellos manifestándose con síntomas respiratorios que pueden confundirse fácilmente con asma.
Según datos de Estados Unidos (2023), aproximadamente 16.1 % de los adolescentes entre 12 y 17 años tienen un diagnóstico de ansiedad. De hecho, es la condición de salud mental más común en ese grupo etario. Entre 2016 y 2023, la prevalencia de ansiedad diagnosticada aumentó cerca de 61 %.
En Puerto Rico, aunque no contamos con estadísticas nacionales recientes específicas solo para ansiedad infantil, los estudios epidemiológicos muestran cifras comparables a las de EE. UU. Además, nuestra isla ha enfrentado eventos altamente estresantes en la última década (huracanes, terremotos, inestabilidad económica), lo que ha impactado de forma directa la salud emocional de niños y adolescentes.
🫁 Dificultad para respirar… ¿asma o ansiedad?
Desde la pandemia de 2020, en mi consulta he observado un aumento marcado de niños y jóvenes que llegan refiriendo sensación de falta de aire, muchas veces como su primer síntoma de alarma.
Algunos sí tienen diagnóstico de asma (una condición en la que sabemos que la ansiedad es más frecuente), pero muchos otros no presentan enfermedad pulmonar. Aun así, describen síntomas muy reales como:
- Suspiros frecuentes o profundos
- Sensación de que el aire “no llega” a los pulmones
- Opresión en el pecho
- Mareos y palpitaciones
- Sensación de ahogo o asfixia
Estos síntomas generan miedo a no poder respirar, lo que lleva a respirar más rápido… y así se activa un círculo de ansiedad que se retroalimenta.
Cuando realizamos una evaluación completa —historia clínica detallada, placas de pecho, pruebas de función pulmonar— los pulmones están normales. Entonces surge la gran pregunta: 👉 ¿Qué está pasando?
🧠 El sistema nervioso: la pieza que muchas veces no estamos mirando
Respirar no es solo un acto pulmonar. La respiración está profundamente regulada por el sistema nervioso, que controla:
- La frecuencia respiratoria (rápida o lenta)
- La profundidad de cada respiración
- El uso del diafragma y músculos accesorios
- La respuesta respiratoria a las emociones
Cuando un niño vive bajo estrés sostenido, su cuerpo puede quedar atrapado en modo de alerta o supervivencia, aunque externamente “aparente estar bien”.
Hoy muchos niños cargan con:
- Exigencias académicas altas
- Presión deportiva
- Poco descanso real
- Uso excesivo de pantallas
Todo esto impide que el sistema nervioso se restablezca.
⚠️ Detonantes comunes que veo en consulta
En muchos casos identificamos eventos que actúan como disparadores:
- Catarro fuerte u hospitalización reciente
- Crisis de asma intensa
- Acoso escolar o cambios de escuela
- Presión deportiva
- Déficit crónico de sueño
- Cambios familiares (divorcio, duelos, mudanzas)
El cuerpo entra en hiperalerta. El niño siente su respiración “diferente”… y el cerebro interpreta peligro.
👉 El síntoma es real, pero no siempre es asma.
Para que sea asma, debe existir:
- Inflamación de la vía aérea
- Espasmo de los músculos bronquiales
- Limitación real del paso de aire
🩺 ¿Qué hago en la consulta?
Siempre comienzo descartando lo médico:
✔ Historia clínica completa
✔ Evaluación de diagnóstico previo de asma
✔ Espirometría
✔ Placa de pecho (si está indicada)
✔ Evaluación de respuesta a broncodilatador
Si el niño tiene asma o viene de un evento viral reciente, según la evaluación puedo indicar terapia de mantenimiento por 1 a 3 meses.
Pero no me quedo solo en medicamentos.
💬 “Tus pulmones están bien. Ahora vamos a ayudar a tu cerebro”
Nunca invalido lo que el niño siente con frases como “eso no es nada”.
Les explico con claridad:
“Tus pulmones están funcionando bien. Ahora vamos a ayudar a tu cerebro y a tu cuerpo a sentirse seguros otra vez”.
Cuando el niño entiende que:
- No se va a ahogar
- No tiene daño pulmonar
- Puede aprender a regular su respiración
👉 El 50 % de la mejoría comienza ahí mismo.
Aquí empieza la parte más importante, y depende en gran medida de los padres.
🌱 Herramientas que recomiendo en casa
Mientras se valora apoyo psicológico, recomiendo comenzar con:
- Respiración diafragmática
- Educación sobre cómo funciona la ansiedad
- Identificar y cambiar pensamientos automáticos negativos
- Mejorar rutinas de sueño (la mayoría no cumple lo recomendado por edad)
- Movimiento consciente (no deporte competitivo)
- Reducir cafeína, azúcares y ultraprocesados
- Apostar por comida real
Estas herramientas ayudan a romper el bucle ansiedad–respiración–miedo.
❓ ¿Estoy ignorando el asma?
No.
Si hay diagnóstico confirmado:
- Se trata
- Se monitorea
- Se protege la vía aérea
- Se usan medicamentos
Pero también se trabaja la mente.
Si las pruebas son normales, es clave que los padres entiendan que su hijo:
- No está inventando
- No está exagerando
- No está “llamando la atención”
👉 Su cuerpo está en alerta, y eso también necesita tratamiento.
💙 Mensaje final para padres y cuidadores
Traigo este tema para crear conciencia sobre la ansiedad, la frustración y la carga emocional que viven muchos niños hoy.
La salud pulmonar no está separada de la salud emocional.
Mientras más temprano les enseñemos:
- A expresar cómo se sienten
- A respirar lento y profundo
- A reconocer su cuerpo
Más herramientas tendrán de adultos para manejar el estrés de forma saludable.
Seamos proactivos.
No esperemos a que el problema llegue a casa. Si quieres conocer más de mis estrategias integrales, solicita ahora una consulta conmigo.











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